Con la llegada del otoño y las primeras lluvias, aparecen las setas. Y entre ellas, uno de los más perseguidos es el boletus o boletas edulis. Se le puede encontrar en bosques de pinos, robles, castaños, haya. Su ecosistema reúne características que se encuentran sobre todo en Europa: climas frescos y templados; pero se ha extendido mundialmente, adaptándose a otros tipos de condiciones: bosques húmedos y secos, abiertos y aireados, o con poca exposición a la luz.

El Boletus edulis, que está considerado como el rey de los hongos, es carnoso y firme. Su excelente sabor dulzón, su intenso aroma y su agradable consistencia firme admite múltiples preparaciones. Como por ejemplo, cortado en finísimas láminas, para utilizarse crudo en ensaladas. De hecho, es una de las mejores setas comestibles. El boletus admite también que se confite, se saltee, o se cueza. Es un producto muy versátil y puede ser el acompañante perfecto o el protagonista del plato.

En España, las zonas donde el «edulis» tiene más presencia son Segovia, Ávila, la sierra madrileña, Zamora, Soria, Guadalajara o Burgos.

Es muy preciado en la gastronomía y se hace valer en el mercado. Gracias a las conservas, la deshidratación y la congelación, el boletus se puede consumir durante todo el año.