El chicharro, que recibe también el nombre de jurel, vive en las aguas del océano Atlántico norte (desde Senegal hasta Islandia), en el Pacífico Sur, en el Mediterráneo y en el Mar Negro.

Tradicionalmente se consideraba una especie muy humilde, pero hoy es protagonista de cocinas de todo tipo, a través de preparaciones como el escabeche, a la brasa, al horno o frito y como ingredientes de las más excelsas conservas.

Su carne prieta, su característico sabor, su precio moderado y su gran contenido en ácidos omega 3 convierten al chicharro en un pescado imprescindible de la cesta de la compra. Eso sí, hay que tener cuidado con sus abundantes espinas.