El queso Casín es único y exclusivo por su peculiar elaboración. El Casín, que recibe su nombre de Caso, localidad asturiana localizada en el Parque Natural de Redes, tiene un sabor intenso y muy especial. Está elaborado a base de leche cruda de vaca y está considerado como unos de los quesos más antiguos de Europa. De hecho se desconoce su origen exacto, pero se cree que es uno de los más antiguos de España y del mundo, no solo por las referencias documentales que lo sitúan en el siglo XIV sino por la inusual técnica de amasar la cuajada.

Se realiza de forma artesana por mujeres. La laboriosidad, los cuidados y el mimo que exige su elaboración se vienen transmitiendo de generación en generación entre las mujeres casinas. Este proceso se inicia “cuando la leche tiene la temperatura de la sangre”, es decir que los casi 37 grados del cuerpo humano son la temperatura ideal para iniciar el cuajado. Después del secado, que dura unos 15 días, será amasado con la máquina de ‘rabilar’ para formar los ‘gorollos’, y se repetirá el proceso hasta al menos en siete ocasiones.

El sabor del Casín depende del proceso de elaboración, especialmente de las veces que se amase en la máquina de ‘rabilar’: el muy trabajado tiene un sabor picante y fuerte; el menos trabajado tiene los mismos sabores, aunque más rebajados en intensidad. En todo caso, sabor fuerte, amplio, persistente, picante y ligeramente amargo al final de boca. En una tabla de quesos, el Casín se situará hacia el final en el lugar reservado a los quesos de fuerte olor y sabor.