El restaurante de Sacha Hormaechea lleva más de 45 años dando de comer a ‘disfrutones’

Sacha Hormaechea (Madrid, 1962) se crió entre los fogones del restaurante que fundaron sus padres, Carlos y Pitila, y al que prestó su nombre. Sacha (Botilería y Fogón), con más de 45 años de vida, se ha convertido en lugar de peregrinación de disfrutones de la gastronomía en Madrid. Y los que más disfrutan en este lugar son los propios compañeros de profesión de Sacha, pues saben que ir a comer a su casa es una experiencia enriquecedora.

Hormaechea, que estudio fotografía antes de hacerse con los mandos de la cocina del restaurante, se ha hecho imprescindible en la agenda gastronómica de la capital. Sacha, que rehuye de todo tipo de modas, le gusta la cocina de siempre, la de toda la vida, la del fuego lento. A su restaurante, del que son famosas sus sobremesas, se sabe la que hora a la que se llega pero no la de salida.

Con un carisma imparable, Sacha prepara un menú de los de verdad, sin pretensiones, y en los que el producto siempre es el hilo principal. Entre sus hits podemos encontrar las ostras escabechadas, la tortilla vaga o las lentejas con tuétano.