Cádiz tiene un sinfín de lugares que conocer. Y gastronómicamente hablando tiene muchos productos que son una maravilla. Es tierra de vinos generosos, de «papas aliñás», del queso payoyo, de las tortillitas de camarones, del atún de Barbate o de los langostinos de Sanlucar.

Desde Grazalema, la zona con más pluviosidad de Andalucía, hasta Sanlucar de Barrameda, donde se ubica la desembocadura del Guadalquivir, la provincia gaditana respira mucha diversidad. Tiene algunas mejores playas de la península (si no te pilla el levante), dos grandes ciudades como son Cádiz y Jerez y pequeñas poblaciones de gran belleza como son Vejer o Arcos de la Frontera.

Son muchos los restaurantes que merecen la pena visitar por la zona. La punta de lanza puedes ser la visita al biestrellado Aponiente de Ángel León en el Puerto de Santa María. En Barbate, hay que ir al Campero. En Cádiz, brilla con fuerza El Faro y en Sanlucar de Barrameda, es obligatoria la visita a Casa Bigotes o al Poma con unas vistas impresionantes de la desembocadura del Guadalquivir y el Parque de Doñana. Más allá de estas recomendaciones también hay vida, en en la provincia gaditana hay mucha variedad y casi siempre con una relación calidad precio insuperable.