Ubicado en un antiguo monasterio del siglo XVIII en las montañas del norte de Mallorca, a los pies de la sierra de Tramuntana, el encanto de este Relais & Châteaux reside en la herencia recibida de la mezcla de culturas, en el trato personalizado y en el cuidado de todos los detalles.

Avalado por la calidad y la distinción del sello Relais&Châteaux, Son Brull Hotel & Spa es propiedad de la familia Suau, quienes han conseguido armonizar la sofisticación urbana con el estilo de vida mediterráneo. Su origen se remonta a una alquería árabe encumbrada sobre los campos de cultivo –de olivos y de viñas- que aún hoy rodean el hotel.

En la edificación se conservan elementos tradicionales mallorquines como la escalera original que forma parte de su restaurante y que se mezclan en equilibrio con las tendencias más vanguardistas. Forma parte vital del hotel su almazara, una de las pocas originales de doble vía que quedan en Mallorca.

Las 23 habitaciones de Son Brull, de tamaño y caracteres distintos, están dotadas de la última tecnología y muebles de diseño, que se funden con el paisaje, una decoración contemporánea que firma el interiorista mallorquín Ignasi Forteza y están equipadas con todo lujo de detalles.

Su restaurante 3/65, de la mano del cocinero Rafael Perelló, recupera la cocina de producto de la región. Un nombre que rinde homenaje al sobrenombre con el que era conocido Son Brull en tiempos antiguos “la casa de las 365 ventanas”. Dos menús degustación, el de temporada y el de la huerta, y una carta de raíces forman su propuesta que se completa con una carta de vinos con gran protagonismo para los elaborados en la isla. Completa la oferta gastronómica U-Bistró y U-Bar, para comer de manera más informal.

A todo esto se une el spa, donde también utilizan productos naturales locales y de su propio huerto, libres de aceites minerales, parabenos, conservantes artificiales y perfumes sintéticos. Los tratamientos están creados desde una concepción holística buscando relajación, calma y conciencia para conseguir dormir bien. Además, los huéspedes del hotel pueden apuntarse a las sesiones matinales de yoga para lograr armonizar cuerpo, mente y alma y después darse un baño y tomar el sol en su piscina grande exterior, en su piscina climatizada (mitad interior, mitad exterior) o en su jacuzzi.