Entre las carnes de caza y los vinos tintos viejos reserva o gran reserva, con mucho cuerpo y generosos en alcohol surge una gran combinación. Sucede lo mismo con los amontillados viejos de Moriles o Jerez.

Una elección segura para la codorniz será decantarse por tintos de medio envejecimiento y cuerpo, sin mucho alcohol. En las zonas de A Ribeira Sacra, El Bierzo, Cigales, Arribes del Duero o Madrid se producen caldos de estas características. También son una buena opción vinos pálidos generosos de Huelva o amontillados no muy viejos de Montilla-Moriles o Jerez. Para la perdiz, vinos tintos de reserva.